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Construyendo puentes con la comunidad musulmana

Construyendo puentes con la comunidad musulmana
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A fines del año pasado, Erin y yo tuvimos la suerte de viajar a la ciudad de Nueva York para ver el musical de Broadway Allegiance protagonizado por George Takei. Es una historia sobre la encarcelación de los japoneses-americanos durante la Segunda Guerra Mundial, y retrata vívida y poderosamente el impacto emocional de la experiencia de los japoneses-americanos por generaciones desde entonces. Escribí sobre la obra de teatro y entrevisté a Takei (solo en inglés) y a otros para la Comunidad AARP AAPI (Asian Americans and Pacific Islanders/Asiático-Americanos e Isleños del Pacífico de la American Association of Retired Persons/Asociación Americana de Personas Retiradas).

Dos noches luego de haber asistido al show y mientras aún estábamos en Nueva York, ocurrieron los ataques en París. El día siguiente habíamos programado una visita al Memorial y Museo del 11-S en el Bajo Manhattan. Al igual que Allegiance evocaba el odio racial hacia mi comunidad hace 75 años atrás, este fue un poderoso recuerdo de la tragedia del 11 de setiembre de 2001. Hay mucha información sobre los terroristas que cometieron los actos, y las secuelas que incluyeron crímenes de odio, no solo hacia los árabe-americanos sino también hacia los sij-americanos.  Vi la foto de un eslogan que alguien había escrito en una pancarta en el sitio de la  Zona Cero: “United We Stand” (“Unidos Permanecemos”).

El resto del día, me vi poseído por la canción de 1970, “United We Stand” del grupo llamado Brotherhood of Man: “United we stand, divided we fall; And if our backs should ever be against the wall; We’ll be together, together, you and I…” (“Unidos Permaneceremos, divididos nos caemos; y si nuestras espaldas estuvieran contra la pared; estaremos juntos, juntos, tú y yo…”).

La canción fue ampliamente difundida en los días posteriores al 11-S, aunque la mayoría de personas probablemente no pudieron aunarse con los árabe-americanos y americanos musulmanes.

Estuve orgulloso de que la JACL, la Japanese American Citizens League (Liga de Ciudadanos Japoneses Americanos), diera una conferencia de prensa días después del 11-S para recriminar la violencia hacia los árabe-americanos. Fuimos la primera voz a nivel nacional en alertar contra la discriminación por perfil racial tras el ataque, porque sabíamos muy bien el desastre potencial que se puede desatar por el miedo y la ignorancia.  

Desafortunadamente, se cometieron crímenes de odio tras la tragedia del 11-S, hacia los sij-americanos, a pesar de no ser siquiera musulmanes. Y algunos comentadores apoyaban el reunir a los árabe-americanos en campos de concentración al igual que con los japoneses-americanos durante la Segunda Guerra.

Tristemente, el odio y el miedo dirigido en ese entonces hacia los árabe-americanos, musulmanes, sijs y los asiáticos del sur, y cualquier otro que pueda representar “el otro” está de regreso.

Luego de nuestro regreso de Nueva York, la agitación anti-musulmana se incrementó por la terrible situación de los refugiados sirios, con algunos líderes políticos que proponían revisiones más rigurosas (los refugiados ya pasan por revisiones muy estrictas) o negarles la entrada, e incluso sugerían que los refugiados sirios debían ser tratados como los japoneses-americanos décadas atrás. Los crímenes de odio hacia los árabe-americanos, musulmanes y sijs han alcanzado su máximo en los últimos meses.

Tras el horrible tiroteo en San Bernardino, California, el candidato presidencial Donald Trump, quien ya había declarado que le gustaría una base de datos de musulmanes, anunció que prohibiría la entrada de los musulmanes a los Estados Unidos, al menos de manera temporal.

Esa declaración hizo que Erin y yo habláramos sobre cómo no podíamos permanecer sentados sin hacer nada y dejar que este tipo de prejuicio racial se manifestara sin ser cuestionado. Sus padres, abuelos y bisabuelos de ambos lados de su familia fueron encarcelados durante la Segunda Guerra Mundial. Tememos que tales tácticas pudieran ser usadas otra vez, aun cuando nuestro país debería conocerlos mejor.

Así es que hemos estado reuniéndonos con oficiales de la Ciudad de Denver, la delegación del Congreso de Colorado y representantes del área de la comunidades japonesa-americana, asiático-americana e isleña del Pacífico y musulmana para organizar un evento que incluya un panel de discusión y sesiones de grupo sobre temas tales como la diversidad musulmana (la población más numerosa de musulmanes no se encuentra en el Medio Oriente, sino en Indonesia), quiénes son los sijs, y cuáles son tus derechos si eres víctima o presencias un crimen de odio. Queremos educar a las personas, y romper las barreras levantadas por la ignorancia y el odio.

Este evento será solo uno de una serie de eventos en todo el año que empezaron con una muestra de unión, cuando un grupo de nosotros participamos en la Martin Luther King Marade (Marcha y Desfile Martin Luther King) anual con una gran pancarta que proclamaba, “Love Triumphs Over Hate: Japanese Americans and Muslim Americans Unite” (“El amor triunfa sobre el odio: Los japoneses-americanos y los musulmanes-americanos unidos”). La pancarta obtuvo la atención de muchos espectadores que tomaban fotos, y grupos de musulmanes y judíos se sumaron a nuestro grupo.

También, muy pronto, estaré cubriendo este tema en el Día del Recuerdo, el evento anual de la JACL (el cual conmemora el día en que el Presidente Roosevelt firmo la Orden Ejecutiva 9066, haciendo posible los campos de concentración) con una presentación sobre los movimientos anti-asiáticos y la encarcelación de japoneses-americanos seguido por un panel de discusión con japoneses-americanos, musulmanes y sijs.

Somos parte de un grupo ad hoc llamado la Coalition for an Inclusive Colorado (La Coalición por un Colorado Inclusivo) o CIC, con líderes de la comunidad y organizaciones que representan a los japoneses-americanos, AAPI, musulmanes, sijs y varias religiones, como también a representantes de la Ciudad de Denver y la delegación congresal de Colorado.

La CIC está organizando una celebración sobre la historia de inclusión de Colorado con un evento el 24 de febrero en el Centro Judicial Ralph Carr, en donde se ubica la Corte Suprema del Estado de Colorado. Ralph Carr fue el gobernador de Colorado antes de la guerra (un Republicano que se preparaba para una futura elección presidencial), el cual perdió su carrera política tras oponerse al encarcelamiento de los japoneses-americanos en base a la raza. En la celebración CIC, se les otorgará al gobernador Carr y al actual gobernador John Hickenlooper los “Premios Sandpiper” para elogiarlos por su aceptación de la diversidad y justicia en el estado (Hickenlooper en diciembre manifestó su apoyo a la comunidad musulmana).

Y en marzo, la CIC estará ofreciendo un gran evento con la Ciudad de Denver que incluirá un panel diverso y de muchos grupos religiosos, con musulmanes, sijs y asiático-americanos, funcionarios de orden público y del gobierno, seguidos por sesiones de grupo orientadas a la acción sobre tus derechos cuando te veas involucrado en un crimen de odio y para orientar a los asistentes sobre los musulmanes y sijs.

En octubre, la CIC trabajará en un evento que continuará el diálogo con musulmanes que celebrará el nacimiento centenario de Minoru Yasui, el líder de los derechos civiles que tuvo su hogar en Denver por muchas décadas tras la Segunda Guerra. Él fue uno de los tres hombres que peleó contra la encarcelación de los japoneses-americanos hasta llegar a la Corte Suprema durante la Segunda Guerra. La familia de Yasui viajó a la Casa Blanca en diciembre pasado y recibió la Medalla Presidencial de la Libertad por el trabajo de una vida de Min. La familia Yasui es el corazón de la CIC, y me siento honrado de trabajar junto a ellos en este esfuerzo a lo largo de un año para apoyar a los musulmanes.

Estoy contento una vez más, la JACL estuvo entre las organizaciones AAPI que anunció públicamente su apoyo hacia la comunidad musulmana a fines del año pasado. Pero aunque manifestar el apoyo sea genial, todos estamos en contra del racismo y el prejuicio, ¿verdad? Podemos hacer más. Piensen en qué tan distintas habrían sido las cosas en 1942 si otras personas se hubieran parado junto a los japoneses-americanos y hubieran peleado en contra de los campos de concentración.

Insto a los japoneses-americanos, a los asiático-americanos y a todos los que saben muy bien sobre el dolor de las décadas de los crímenes de odio y el racismo, extender el brazo en ayuda a los musulmanes en donde viven, y que organicen eventos para presentarlos a las personas que solo los ven a través del filtro del miedo y el prejuicio.

 

*Este artículo fue originalmente escrito para Nikkei Voice, el periódico nacional para japoneses canadienses, y para el Pacific Citizen, el periódico nacional de la JACL, y más tarde fue publicado de manera ligeramente modificada en Nikkei View el 1 de febrero de 2016.

 

© 2016 Gil Asakawa

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Sobre esta serie

Esta serie presenta selecciones de “Nikkei View: The Asian American Blog” (Punto de Vista Nikkei: El blog asiático-americano) de Gil Asakawa, el cual presenta una perspectiva japonés-americana sobre la cultura pop, los medios y la política.

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